CULTURA Y MONUMENTOS DE BRATISLAVA | Costasur.com
Entre los monumentos de Bratislava destacan el Teatro Nacional de Eslovaquia, el Castillo de Bratislava, la Puerta de San Miguel o el Antiguo Ayuntamiento.
En una colina que preside el centro histórico de Bratislava, se alza el monumento más representativo, el Castillo de Bratislava. Sus orígenes más antiguos están datados del siglo X, aunque ya hubo presencia celta y romana habitando la misma colina. Este edificio, cargado de historia, ha sufrido diversas remodelaciones. La definitiva se produjo en el siglo XVIII, durante el reinado de María Teresa, que dejó en él la huella del barroco. Actualmente, acoge en su interior el Museo de Historia Nacional de Eslovaquia.
La catedral de San Martín se construyó en la Ciudad Vieja de Bratislava, una vez quedara pequeña la iglesia ubicada en el Castillo. Ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de su historia. De románico pasó al gótico, período en que guardaba un rico interior en este estilo, que acabaría perdiéndose en el barroco para por último adquirir un estilo neogótico. Uno de los eventos más importantes celebrados en esta Catedral es la dirección por parte de Franz Liszt de la Misa de su Misa de Coronación.
El Teatro Nacional de Bratislava se divide en dos edificios. El más representativo es el edificio neorenacentista construido entre 1884 y 1886 en el casco antiguo, según el proyecto de los vieneses Fellner y Helmer. El nuevo edificio, abierto al público desde 2007, está en la ribera del Danubio.
El Antiguo Ayuntamiento se encuentra en la Plaza Principal. Durante cinco siglos fue el centro de poder desde el que se dirigían todos los asuntos de la vida de Bratislava. La principal peculiaridad del edificio es que está compuesto por una sucesión de diferentes construcciones anexadas. Su parte más antigua está es lo que originariamente fue la casa privada del alcalde Jacob, con su torre del siglo XIV. En la actualidad es el museo local.
La Puerta de San Miguel. La ruta de coronación de los reyes húngaros pasaba por aquí y ascendía por la calle San Miguel. Es el único resto de la muralla medieval de la ciudad. Del siglo XIV, su estado de conservación es muy bueno, y actualmente divide la parte antigua y nueva de la ciudad. En las inmediaciones hay algunos edificios renacentistas que hacen que el paso por aquí se convierta en un paseo muy agradable.




















